También conocida como: La invención de Cronos.
Dirección: Guillermo del Toro.
Reparto: Ron Perlman, Federico Luppi, Claudio Brook.
No es necesario que explique las fotos, pero de todos modos
lo haré porque el propósito de este blog es precisamente ese, explicar cosas
que no deberían ser explicadas o que simplemente a nadie le interesa que se las
expliquen.
Pues bien, ayer compré la cajita de colección de cronos en
formato blu ray. A últimas fechas me ha dado por comprar películas que ya
tenía, siempre con el gancho de tener nuevo material extra o cosillas de ese
estilo. En el particular caso de esta versión de Cronos las diferencias
comienzan desde la caja, mientras que en el DVD es una caja sencilla en la
versión Blu Ray nos encontramos con una cajita metálica muchísimo más bonita, también
se diferencian en que la portada del DVD corresponde a un dibujo del Cronos
Device mientras que en el Blu Ray
es una fotografía real del aparato.
Tema aparte son los extras, entre lo que podemos encontrar
una entrevista muy interesante con Federico Luppi, notas de producción y lo más
interesante, un cortometraje que data de los primeros años mozos de Don
Guillermo (1987, el año de la bestia) llamado Geometría, en donde nos
encontramos con un joven director rindiendo tributo al cine italiano más
pastoso, desde la iluminación basada en tonos rojos y azules (clara referencia
a Mario Bava y su cinta 6 mujeres para el asesino). También nos encontramos con
pequeños homenajes a cintas como el exorcista, e inclusive se notan influencias
de Sami Raimi y su clásico Evil Dead.
Pero bueno, ahora déjenme hablarles un poquito de mi
relación con las películas de Guillermo del Toro, no les hablaré de lo que ha
significado su carrera porque pues asumo que como mexicanos que somos, todos
nos hemos sentido empapados un poco con la gloria del gordito oriundo de Guadalajara.
El primer acercamiento que tuve con una cinta de Guillermo
fue Mimic, era el año 1997, yo contaba con 10 años de edad y estaba ansioso por
devorar esta cinta de la cual no paraban de hablar en la televisión, poco o
nada me importaba la figura del director en aquellos años, siendo yo tan joven
no entendía todavía la labor de un director, ni mucho menos me imaginaba la
maravillosa carrera que se labraría este compatriota mexicano. Pero bueno, la
historia comienza un poco mal, ya que por mi corta edad no se me permite entrar
al cine a ver Mimic, por lo cual decido entrar a ver Hombres de Negro, cosa que
a mi madre, quien me acompañaba, la tenía sin cuidado, a final de cuentas era
otra película de monstruos que a su hijo tanto le llamaban la atención.
Pues bien, no pude ver Mimic, pero gracias a los descuidos
de los siempre fieles videoclubes pude hacerme con ella un tiempo después,
cuando salió a la renta, en un primer visionado me pareció interesante, una
buena cinta de monstruos, bastante original, pero algo llamó mi atención, había
un nombre que no cuadraba en todo esto, Guillermo del Toro, no sonaba como los
clásico Arnold Shwarzenegger o los Steven Spilberg, a los que yo estaba
acostumbrado, su nombre me sonaba muy cercano y familiar. Pero bueno, de ahí no
pasó, recuerdo no haber prestado mayor interés hasta años más adelante, en
particular cuando se estrenó la segunda parte de Blade, que contaba nuevamente
con el señor Guillermo a la batuta, fue cuando en realidad comencé a seguir la
carrera de este señor, desde su maravillosa cinta de fantasmas hasta su épica
de superhéroes HellBoy, inclusive sus primeros trabajos para televisión en la
serie La Hora Marcada, Guillermo del Toro se ha convertido sin lugar a dudas en
uno de los directores más importantes de la época por su sello inconfundible y
esa imaginación tan latente en todas sus cintas.
Ahora hablemos un poquito de Cronos, el primer largometraje
del director en donde ya nos deja ver el estilo y obsesiones que acompañarán su
carrera a lo largo de los años (me refiero en específico en esa insana fijación
por las maquinarias, engranes y todo lo que tenga que ver con relojes).
En primer lugar debemos reconocer muchas cosas, la primera
de ellas es que nos encontramos ante una cinta de muy bajo presupuesto, que
gracias al reparto que se consiguió logró tener algo de estabilidad lo que derivó
en que tuviera una credibilidad mayor, a que solo contara con el nombre de
Guillermo (siendo en aquellos tiempos un completo desconocido). Hablamos de
gente habitual en las cintas de Del Toro, Ron Perlman (que años más adelante lo
veremos haciendo el papel para el cual nació, es decir, HellBoy) y Federico
Luppi. Y claro Claudio Brook, recordado por cintas que hizo con Luis Buñuel
como el ángel exterminador y Simón del
desierto.
Que puedo decir de ella, sin lugar a dudas una excelente película
de vampiros, que toma el mito del clásico personaje y lo desdobla hasta puntos
nunca antes imaginados, una historia de amor entre un abuelo y su nieta, una
historia de ambición y poder entre los integrantes de la familia De La Guardia.
Guillermo del Toro nos regala alguno de los momentos más
hermosos de toda su filmografía, momentos que solo pudieron ser creados debido
a la escases de presupuesto y la necesidad de usar la imaginación como medio de
poder contar y crear situaciones. Por ejemplo la escena del baño, en donde
vemos a Jesús lamer del suelo unas gotas de sangre, una escena formidable que
sostiene y revela gran parte de la personalidad del personaje, este anciano se
está convirtiendo en un vampiro por influjo del aparato cronos.
Otra escena inolvidable es aquella en donde vemos a Aurorita
cobijar a su abuelo dentro de una caja de juguetes, mientras el permanece en un
alto grado de descomposición al punto de comenzar a perder partes de su piel.
Una de las grandes características de Guillermo es sin lugar
a dudas la habilidad que tiene para hacer funcionar una cinta sin importar el
presupuesto que tenga, es obvio que aquí contaba con uno muy reducido pero no
por eso deja de experimentar y de crear en afán de construir un escenario verosímil
que funcione para que la historia se desenvuelva. Para citar un ejemplo, el
director plantea la idea de encontrarnos en un México post-tratado de libre
comercio, y se cuestiona la idea de lo que culturalmente pudo afectar eso en la
sociedad mexicana, por eso nos encontramos en todas partes pistas de ella,
cajas de galletas japonesas, periódicos escritos en ruso, señalizaciones de
tránsito con 3 idiomas, español, ruso y japonés, sin lugar a dudas un dato muy
curioso que puede ser considerado hasta cierto punto un pequeño guiño al diseño
de producción utilizado en Blade Runner.
Otro de los puntos fuertes a tratar en esta cinta son los
monstruos, Guillermo siempre nos ha deleitado con sus criaturas, pero si algo
ha dejado en claro es que su intención es cambiar por completo el paradigma que
se tiene de los monstruos. En sus cintas las pesadillas siempre son los
protagonistas, es su vida la que seguimos a lo largo de la cinta, sus
decepciones, sus problemas, su necesidad de ser aceptados. En HellBoy es muchísimo
más claro este punto, en donde el demonio rojo lucha por ser reconocido por la
sociedad, para poder ser parte de ella.
Aquí ocurre algo similar, cuando el personaje de Jesús se ve
convertido en vampiro se desata una lucha interior por no entender su lugar en
el mundo, aún sigue amando a su esposa y nieta, pero sabe que ya no encaja en
ese mundo, inclusive en un punto estuvo a nada de traer a su nieta a su propio
mundo, arrepintiéndose justo a tiempo.
Luego tenemos la mitología creada alrededor del Cronos
Device, formidable apuesta argumental del director, en vez de que toda la
historia gire alrededor de ella, se convierte solamente en un motor impulsor al
grado de que se vuelven innecesarios más detalles de su creación, el aparato
vive bajo una enorme tela de misterio, misterios los cuales el personaje de
Brooks parece estar del todo enterado, pero que nunca terminan por ser
necesarios, ese misterio es precisamente el que le da esa relevancia e
importancia en la historia.
Sin lugar a dudas una película maravillosa, la cual disfruto
mucho cada vez que veo y que motiva mi imaginación. El primer destello de
genialidad que años más tarde nos dejaría ver en su máximo esplendor en cintas
como el laberinto del fauno o el espinazo del diablo.
Película solo recomendable si usted está esperando
ansiosamente el estreno de Pacific Rim, mientras espera puede chutarse toda la filmografía
del director mexicano, comenzando por esta.