18 septiembre, 2017

¡Tintorera! y koyaanisqatsi. Reflexiones sobre cine y trascendencia.

Alguna vez escuché decir a Omar Rodríguez López que para el no había ninguna diferencia en escuchar a Héctor Lavoe e inmediatamente después escuchar a los Red Hot Chili Peppers. La música es música y la disfruto igual.
Bueno, si, dije yo, entiendo lo que quiere decir, habla de no menospreciar géneros, de todos ellos puedes obtener algo, de no discriminar música por su nacionalidad, de la búsqueda de la universalidad en la música.
Luego dije yo, si, pero la música también es geográfica, habla de su gente, de su forma de ver el mundo, de su clima, de todo su contexto.
En eso estaba yo, en un conflicto interior, sabiendo que la contradicción es aquello que nos hace lo que somos como especie, queriendo abrazarla a veces, otras rechazándola.   
Me contradigo, luego existo. Hoy pienso una cosa pero digo otra. Y cuando lo digo pienso que no debí decirlo.