Tambien conocida como: Masacre en Texas: Herencia maldita.
Dirección: John Luessenhop
Producción Carl Mazzocone/ Tob Hooper
Protagonistas: ¿De verdad importa?
Soy, como decirlo, una persona muy sentimental, esa debe de
ser la razón principal por la cual colecciono películas.
Las películas que he visto en gran medida representan cierta
parte de mí, muchas veces puedo ubicarlas en un terreno cronológico, puedo
decir: ha mira, ésta la vi de niño, ésta la vi a tal edad.
Existen películas que rebasan las barreras del tiempo, como
la saga de Alien, una serie de películas que recuerdo mucho de mi infancia, las
razones, no lo sé, como todo niño de mi edad me gustaba mucho asustarme, también
me encantaban las historias de naves espaciales. El chiste es que desde pequeño
nunca me perdía una oportunidad para verlas. Luego ocurrió que en la última
etapa de mi vida (los últimos 7 años) he vuelto a descubrir en los ojos de mi
esposa muchas de las razones que de niño me motivaba a presenciar como el
xenomorfo destruía a toda la tripulación del Nostromo. Por eso no puedo dejar
de nombrar a la saga de Alien como una de mis favoritas, independientemente de
lo que pudo hacer por el género, las motivaciones sentimentales hacia ella son
las que me llevan a rankearla de esa manera.
Ahora bien, la película que hoy les quiero comentar tiene
una historia sentimental conmigo muy similar, es una historia de amistad y
buenos recuerdos. Fue hace algunos años, cuando yo cursaba alegremente la
universidad. Durante esa época tenía la costumbre de reunirme con algunos
amigos por las tardes para ver películas, vimos de todo, El amanecer de los
muertos, Eso, Evil Dead, y por supuesto, The Texas chainsaw massacre.



