Dirección: Luis Buñuel
Producción: Gustavo Alatriste
Protagonistas: Claudio Brooke, Silvia Pinal.
Para todos aquellos que hayan nacido en el heroico puerto de
Veracruz el nombre de Luis Buñuel les debe de sonar familiar ya que es el
nombre de un famoso cine de las inmediaciones de la ciudad. Antes de que
llegaran las monstruosas franquicias y se colocaran en cada Mall que existe,
estoy hablando de allá por mediados de los 90s,
si querías ver una película tenías que acudir a alguno de estos modestos
cines que regularmente solo contaban con 2 salas, algunos ofrecían el llamado “cine
permanencia voluntaria”, es decir, que pagabas una entrada y podías quedarte a
ver la película dos o tres veces o las veces que quisieras. También en aquella época
antaño existía el “intermedio”, un espacio creado especialmente para que
pudieras recargar tu bote de palomitas y tu vaso de refresco.
En aquel bonito cine Buñuel, en mi tierna infancia, vi mis
primeras películas en la gran pantalla, cintas como “Babe el puerquito valiente”,
“Power Rangers”, “Mortal Kombat”, “Hombres de negro”, “Street fighter” entre otras.
Con el paso de los años todos estos cines han desaparecido y se han convertido
algunos en iglesias de dudosa procedencia, otras más en tiendas de automóviles y
demás. El único cine que permanece en pie es el cine Buñuel, ¿Cómo es que
sobrevivió el fulminante golpe que significó cinepolis? Muy fácil, el cine
porno.
Y bueno, hago este comentario solo para llegar a este
momento, nos encontramos ante un cine que lleva el nombre de uno de los grandes
cineastas que ha dado la historia de la humanidad, conocido entre otras cosas
por aborrecer el cine porno. Me pregunto ¿qué pensará Don Luis de que un cine
que lleva su nombre se dediqué únicamente a proyectar cine porno? De seguro reiría
y diría que es algo “poético” por llamarlo de algún modo.
Simón del desierto nos cuenta a grandes rasgos la historia
de un hombre que decide vivir en penitencia en lo alto de una columna, se la
pasa rezando y meditando sobre lo inmundo de la existencia humana y desea con
ansias poder encontrarse con su señor Dios. En este proceso de penitencia
recibe la visita de Satanás, encarnado por una bellísima Silvia Pinal, quien
intentará que Simón pierda su fe y así poder ganar una batalla más en contra
del señor.
“Soy ateo gracias a Dios” dijo alguna vez Buñuel, pero por
otro lado también en una ocasión comentó “Soy católico por cultura mas no por
fe”. Confiesa que a pesar de declararse a sí mismo ateo no podía dejar de
sentir ferviente devoción por fiestas como la semana santa y por el ritual de
los tambores de Calanda, propias de la tierra en donde se crió.
Si algo caracteriza a Buñuel y a su cine es precisamente ese
sentimiento de contradicción, por un lado se denomina a sí mismo como ateo y
por otro lado crea algunas de las películas religiosas mas hermosas jamás
hechas. Esto es una respuesta directa a algo que acompañó a todas sus
películas, el no creía que pudiera existir un personaje que fuera malo por
completo ni bondadoso todo el tiempo, por consiguiente rehuía del concepto de villano
y héroe.
Nuevamente algo contradictorio, ya que si analizamos a fondo
el personaje de Simón nos encontramos con una persona sumamente bondadosa que
ha renunciado a todo placer humano en el afán de encontrarse con Dios
completamente limpio de espíritu.
Buñuel siempre dijo que era un hombre de ideas fijas y que
probablemente sus películas siempre trataran de los mismos temas, ¿Qué temas
son estos? Pues bien, entre los que puedo resumir se encuentra la obsesión, la
frustración, obviamente la religión, el azar como motor del mundo.
Estos temas los podemos encontrar en Simón del desierto, hay
un momento en que Simón desea poder bajar de su columna y convivir con su mamá;
frustrada esta decisión por su propia obsesión de penitencia. Es interesante
ver cómo Buñuel afronta la fe y la religión en esta película, en particular en
la escena en que Simón hace un milagro devolviéndole las manos a un manco,
quienes presencian el hecho no parecen muy asombrados, inclusive la persona a
quien son devueltas sus manos lo primero que hace con ellas es golpear a su
hija y regañarla. Claro, debe de pensar la gente, es un santo, es obvio que
haga milagros, raro y escandaloso sería que no los hiciera.
Por otro lado las tentaciones a las que es puesto a prueba
Simón no vienen todas por parte del diablo, es interesante como vemos a Simón
sentir un movidón de tapete cuando conoce a un cura joven limpio y guapo, Simón
no está de acuerdo en que ande tan limpio y tan aseado y le prohíbe que vuelva
a visitarlo hasta que sus barbas hayan tapado todo su rostro. Haciendo lecturas
más profundas nos encontramos con un tipo de miedo homosexual por parte de
Simón, ha encontrado bello al joven y esto es obvio un pecado, por eso lo
detesta y le pide que no lo vuelva a visitar.
Claro que hacer este tipo de conclusiones a “posteriori” no era
tan del agrado de Don Luis. El siempre sostuvo que sus películas no tenían segundas
lecturas ni que tenían mensajes introspectivos dentro de sí.
El personaje que interpreta Silvia Pinal es uno de los
mejores que he visto, es la encarnación pura de la maldad, grosero, mal
encarado, irrespetuoso. Todas esas características contrastan enormemente con
la figura inmaculada de Silvia Pinal, siempre bella y elegante. Decisión de
casting que creo yo es de lo mejor de la película.
Buñuel siempre se caracterizó en su carrera por ser un
director eficiente, económico, muy veloz a la hora de filmar y montar. No todo
fue miel sobre hojuelas, como demuestra esta cinta, siendo de por si una
producción de bajo presupuesto, terminaron por apresurar la realización dejando
inconclusa la misma (es por eso que de ser un largometraje se convirtió en una
cinta de poco más de 1 hora de duración), es decir que el final que vemos en la
cinta no es el que Buñuel había pensado en primera instancia, tuvo que poner
ese final abrupto debido a que se quedaron sin dinero.
El final no lo revelaré si es que usted no ha visto la
cinta, solo diré que es ejemplo claro de lo que significaba el azar dentro de
la vida y la obra del señor Luis Buñuel.
Película ampliamente recomendada solo para darse el gusto de
que nos cuenten una hermosa historia sin ninguna otra pretensión mas, porque
creo que a final de cuentas así se resume la obra de Buñuel, cintas hechas para
contar historias sin ninguna otra pretensión mas que la de entretener,
cualquier mensaje extra que usted logre captar en la cinta es completamente
responsabilidad suya y no del autor.

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