Hoy quiero hablarles nuevamente de Guillermo del Toro, si,
deben de pensar que como fastidio con el mismo tema, pues me van a tener que
aguantar, ya que suelo tener estos episodios de traumas pasajeros y justo ahora
pues paso por un episodio del toresco.
Después de revisar la filmografía de Del Toro una vez mas no
pude dejar de observar un detalle muy importante, todo esto derivado de un
comentario del director mexicano. El insiste en la importancia del número 3
dentro de los cuentos de hadas, dice que en el laberinto del fauno los malos
son representados por 3 soldados, hay 3 hadas, son 3 mujeres las protagonistas,
son 3 las pruebas que tiene que superar la niña y así podemos seguir encontrando
detalles.
Pues bien, tratando de aplicar esta regla del número 3 he
podido encontrar una similitud entre 3 películas de Guillermo del Toro, lo que
me hace pensar que se trata en realidad de una trilogía, que bien pueden estar
conectadas ya no tanto argumentalmente sino más bien en términos de espíritu y
de contexto. Las 3 cintas a las que me refiero son: El espinazo del diablo, el
laberinto del fauno y HellBoy 2.
Aquí cabe aclarar que esta teoría conspiratoria me resulta a
mi muy lógica, ya bien no significa necesariamente que así se planteara desde
un principio, no me imagino a del Toro haciendo conexiones entre estas 3 cintas
que a simple vista parecen tan diferentes una de otra, pero no se puede negar
que dentro de las 3 existen cabos que se conectan poco a poco, muchas veces inconscientemente,
en otras autorreferenciando momentos y en muchas otras ocasiones se vinculan
espiritual y temáticamente.
Pero bueno, para entender un poco lo que estoy proponiendo
hay que revisar individualmente cada cinta para luego poder crear y señalar
dichas conexiones, así que comenzaré hablando de el espinazo del diablo, cinta
enmarcada en el contexto de la guerra civil española, en donde somos testigos
de las aventuras que vive un grupo de niños que habitan en un tipo de orfanato
al cuidado de un reducido grupo de maestros comunistas. Pues bien, en el film
ocurren muchísimas cosas, desde la historia de la bomba que cae en el patio del
orfanato, los personajes del doctor argentino (interpretado por un soberbio
Luppi) y la directora que lucha no solo con padecer la pérdida de su pierna,
sino el pelear por una causa que no era la suya, sino de su marido muerto ya
hace varios años. También la historia del huérfano Jacinto, que se avergüenza de
su pasado y actualmente es el portero del orfanato. Todo esto lo conocemos
mediante Carlos, que es la figura del niño nuevo que llega a este lugar y
comienza a descubrir los secretos que rodean al edificio. Pues bien, hasta aquí
todo es rollo político y drama social puro y duro, es cuando ocurre la
genialidad de del Toro, aplica una pizca de fantasía y convierte esta normalita
historia de drama histórico en una película de fantasmas y un misterio por
resolver. No se puede negar la influencia que tiene de parte de grandes
directores italianos de la época de los giallos, tanto en el uso de la
iluminación como el planteamiento del suspenso, esa secuencia en que
descubrimos el secreto que acompaña al fantasma del niño Santi es absolutamente
hermosa.
Pues bien, aquí nos encontramos ante una yuxtaposición de
dos cosas tan separadas entre si pero al mismo tiempo tan reales y tan unidas
como pueden ser un par de gemelos siameses. Por un lado el mundo real
controlado por los adultos, un mundo crudo y violento que no pone a salvo ni a
niños ni mujeres, como claramente lo vemos en la escena de la explosión en que
vemos regados por ahí cuerpos de niños quemados y reventados por la explosión,
una escena fuertísima. Y por otro lado el mundo fantástico, del cual parece ser
que solo los niños son conscientes, en este particular caso representado en la
forma del fantasma de Santi.
Puede parecer que el mundo fantástico surge como respuesta
por parte de los niños al tratar de abandonar el mundo adulto, también puede
ser una representación de los miedos infantiles a los conflictos adultos que
ellos no terminan por comprender. Yo más bien soy de la idea que el fantasma
surge de manera natural, sin ningún tipo de carga psicológica o simbólica. Es
decir, en palabras del mismo Guillermo, el menciona la función de los monstruos
en el principio del ser humano, cuando la lluvia, los relámpagos, la puesta del
sol y todos los fenómenos naturales no podían ser explicados por nuestra mente
primitiva, así es que creábamos monstruos
para explicar las cosas, después se convirtieron en dioses, y mucho
tiempo después siguieron siendo monstruos pero ya no tratábamos de que
explicaran fenómenos naturales sino comportamientos humanos, el canibalismo, la
necesidad de matar y alterar el mundo, todo eso se vio representado en la
figura de los vampiros, los hombres lobos y demás monstruos.
En este caso yo creo que dentro del universo que nos plantea
la película la figura del fantasma es completamente verosímil y está ahí por
una razón y el hecho de que solo los niños sean testigos de esas
manifestaciones fantásticas es prueba de una de las razones por la cual creo
que es la primera parte de una trilogía ideada inconscientemente por el
director mexicano.
Sin entrar en mayores detalles saltamos ahora al laberinto
del fauno, película situada en el final de la guerra civil española, cuando la
dictadura franquista estaba en pleno auge (aquí la primera y más obvia conexión
en este caso contextual, de la trilogía) . Nuevamente el protagonista es una
figura infantil, en este caso una niña, la cual se ve sumergida en una aventura
fantástica, donde deberá sortear 3 retos para comprobarle a un enorme y viejo
fauno del bosque que ella sigue siendo la princesa Moana y tiene derecho a
reclamar el lugar junto a su padre.
Pues bien, esta cinta es claramente un ejercicio de estilo
en donde Guillermo se propone utilizar los elementos clásicos de los cuentos de
hadas en una historia moderna, es por eso que nos encontramos con elementos tan
conocidos que me gustaría enumerar, en primer lugar la niña que representa el
paso a la madurez sexual, nos hace recordar a Alicia en el país de las maravillas, a caperucita roja o a la
cenicienta.
La amenaza siempre ha estado presente en los cuentos de
hadas, representado por lobos feroces, brujas malvadas, madrastras, dragones u
otras criaturas mágicas. En este caso el capitán Vidal es la representación de
la maldad, aquel que quiere impedir que la niña cumpla con sus pruebas.
Están también los cazadores, figuras que entran en la
historia para ayudar a la pequeña caperucita a cumplir su misión, en este caso
representados por los guerrilleros comunistas que viven en el bosque.
Pues bueno, podría continuar pero eso no es tan importante,
no para lo que quiero exponer, así que hablemos de que trata la película,
nuevamente (al igual que el espinazo) nos encontramos ante dos mundos
completamente diferentes pero que cohabitan, sin saberlo, entre sí. Por un lado
el mundo en donde gobierna el capitán Vidal, un mundo cruel y despiadado,
violento y extremadamente sangriento (esta cinta contiene algunos de los
momentos más gore que nos ha regalado Guillermo en toda su filmografía). Por
otro lado el mundo fantástico representado por las hadas, el fauno y las demás criaturas
mágicas que se encuentran con la princesa. Pues bien, según yo (y aquí es donde
comienzan las conexiones) este no es el tema principal de la película, para mí
la historia gira alrededor de la idea de que las criaturas mágicas y los seres
humanos compartieron el mundo hace muchísimos años, pero ocurrió algo en el
transcurso de la historia que hizo que nos olvidáramos de ellos, que matáramos
a los antiguos dioses del bosque y confiriéramos a las criaturas mágicas una posición
de mera leyenda simbólica y nada más. Es decir, los seres humanos hemos
olvidado nuestro pasado mágico. En el espinazo esto no es tan claro pero la
idea ya es abordada, el hecho de que solo los niños puedan ver al fantasma y
como el doctor se manifiesta y ayuda a los niños después de estar muerto nos
habla precisamente de eso. Los humanos al estar enfrascados en nuestros
problemas terrenales somos incapaces de admirar ese mundo mágico que nos rodea,
en cambio los niños si son capaces, ellos poseen algo que el adulto ha perdido,
una inocencia que raya en lo despiadado y en lo terrorífico. Esto hay que
entenderlo desde el punto de vista de Guillermo, él dice que la inocencia del
niño radica justamente en desconocer muchas de las concesiones sociales y
morales que rigen el comportamiento del adulto, por eso un niño es capaz de
tomar un ave y abrirlo de par en par sin sentir remordimientos, porque nadie le
ha enseñado que eso es malo, los niños pueden ser despiadados, ellos no se
miden al pensar en obscenidades que harían palidecer a un adulto, simple y
sencillamente porque para ellos eso no tiene ninguna connotación malvada. Al
estar libres de muchos de esos moralismos es más fácil que los niños aborden el
mundo fantástico sin cuestionarse si será real o no, para ellos no existe mayor
realidad que la que sus sentidos puedan mostrarle.
Pues bien, esta idea del hombre olvidando su pasado mágico es
sustentado en el personaje de Vidal, hay una escena donde un hombre le platica
que conoció a su padre antes de morir, decían los soldados que el militar al
momento de su muerte estrelló su reloj contra una piedra para que su hijo
conociera la hora exacta de su muerte y supiera como muere un guerrero. Algunas
escenas antes ya habíamos visto a Vidal echando a andar ese mismo reloj, cuando
es cuestionado sobre el mismo Vidal niega rotundamente la existencia de dicho
reloj. Pues bien, para mí esa escena representa en pequeña escala la temática central
de las 3 cintas, el hombre no es capaz de respetar su pasado, lo olvida y
altera para poder obtener beneficios de él.
Dentro de muchísimos más temas que es capaz de tocar la película,
tales como el sacrificio, la madurez, temas políticos y sociales, creo yo que
la cinta en espíritu trata mayormente sobre esto.
Es cuando por fin hace arribo el queridísimo demonio rojo
para constatar absolutamente todas las locuras que he estado diciendo. Hellboy
2 nos narra la historia de cómo hace muchísimos años el imperio élfico estaba
en guerra contra los humanos, dentro de esta horrible batalla se crea un ejército
indestructible que tiene un poder estremecedor, es tal el poder del ejército
que el rey de los elfos se arrepiente de haber hecho uso de él, por lo que
decide terminar con la guerra y entablar una tregua con los humanos. La tregua consistía
en que los seres mágicos dominarían los bosques y los humanos las ciudades.
Ya después en la época actual, el ser humano ha olvidado por
completo esta tregua y no se tienta el corazón al destruir bosques para seguir
construyendo ciudades, esto hace enfurecer al príncipe Nuada quien regresa del
exilio para declarar nuevamente la guerra en contra de los humanos. Esto
señores, es la cereza del pastel, es donde se desvela finalmente la naturaleza
de este universo, cuando en un principio en el espinazo solo había pequeños
destellos de este mundo mágico, en donde los fantasmas eran solo como suspiros
casi imperceptibles, luego en el laberinto estos seres mágicos tomaron una
forma más tangible a la vez que amenazadoras, ya para cuando llegamos con
HellBoy nos damos cuenta que estas criaturas están viviendo entre nosotros y
muchas veces pasan desapercibidos debido al velo que cubre los ojos de la raza
humana, empeñada en creer que solo ellos son dignos de merecer la tierra.
Esta cinta completa la trinidad mágica que plantea Guillermo
del Toro, su puesta en escena no es tan seria como lo fueron en su momento el
laberinto y el espinazo, es obvio que nos encontramos ante la adaptación de un
comic de aventuras, pero no por eso Guillermo abandona la temática que había rodeado
sus dos filmes anteriores. Inclusive y como una pequeña pista de lo que digo,
si ponen atención recordarán la escena en que la princesa Nuala recita un
poema, se trata de In Memoriam, es el mismo poema que recita el doctor Casares
a Carmen en el momento en que ella está muriendo. Esto como estableciendo
cierta conexión espiritual entre el espinazo y Hellboy.
También este concepto se aborda desde el punto de vista del
diseño, las criaturas mágicas son mostradas de tal forma que parecieran ser muy
antiguas, pero descuidadas y sucias, como si hubieran estado viviendo en algún lugar
subterráneo, La apariencia de los hermanos elfos es la de que alguna vez fueron
muy hermosos e inmaculados, pero han peleado en tantas guerras y han sufrido
tanto desde hace tanto tiempo que simplemente su figura es gastada y maltrecha.
Al igual que le ocurre al fauno del laberinto, es tan antiguo que se ha mezclado con los árboles
y otros elementos propios del bosque.
Claro que habría que entender la obsesión de Guillermo por
utilizar los mismo elementos que tanto le fascinan en sus diferentes películas,
como los insectos, los engranes, relojes, objetos dorados, etc.
Pues bien chicos, los invito a que analicen estas
observaciones y si usted opina que todo esto me lo acabo de sacar de la manga y
es producto de alguna esquizofrenia mía, los invito a que dejen sus comentarios y me lo
hagan saber.

Algunas de las películas que el no dirige, pero que forma parte como productor, tambien llevan como características muchos de los elementos que mencionaste. Es como si fuera su sello personal, tal es el ejemplo de No le temas a la oscuridad o El orfanato. Del Toro trabaja mucho con niños en sus películas, pienso que en muchas ocasiones proyecta sus fantasias de la infancia en ellas. Pero no se, no he tenido el gusto de preguntarle :)
ResponderEliminarTan es así que alguna vez lo escuché decir en una entrevista que cuando era niño y vivía en casa de su abuela, a la media noche siempre aparecía un fauno de detrás de un viejo closet que tenía. Todos los días a la misma hora aparecía el fauno, primero asomaba su cabeza, luego un brazo, después una pierna de cabra, y antes de salir completamente y poder decir palabra alguna el niño gritaba asustado y el fauno salía huyendo. Dice que el fauno de su película es el recuerdo que tiene del que veía todas las noches en esa casa.
ResponderEliminarHola, vi tu comentario y he leído este articulo como me lo pediste
ResponderEliminarLa verdad es que no me había puesto a pensar en eso de el número 3 presente en "El Laberinto del Fauno"
Te seré sincero, no he visto la película "El espinazo del diablo" pero si las otras dos, y la verdad es que es interesante como efectivamente existe cierta conexión entre ambas historias.
Creo que Del Toro es uno de esos directos que al igual que otros como Stanley Kubrick les gustaba poner su sello personal en cada una de sus creaciones.
Y bueno, que quieres que te diga, eso de que se le aparecía un fauno cuando era niño es algo escalofriante, pero de algo le sirvió
Gracias por pasearte por mi blog, te invito a seguirlo leyendo
atte.:
Adolfo Napoleon