08 octubre, 2016

Suspiria (1977)

Dirección: Darío Argento.

Guión: Darío Argento, Daria Nicolodi.

Producción: Claudio Argento.

Música: Goblin, Darío Argento.

Reparto: Jessica Harper, Stefania Casini, Flavio Bucci, Miguel Bosé, Udo Kier.



¿Qué diferencia hay entre el gore norteamericano y el giallo italiano?, ambos son festines de sangre, muerte, asesinos en serie y tripas. Sin embargo uno no es lo mismo que el otro ¿Cuál es la diferencia?

Imaginemos que tenemos dos restaurantes frente a nuestra casa, uno de hamburguesas y otro de comida italiana. Entramos en el primero con mucha hambre, en el televisor viejo está puesto un canal de música ochentera a medio volumen, el lugar huele a grasa y es muy bullicioso, gente sale y entra rápidamente. Vas al mostrador y pides una clásica doble con queso, papas y refresco. Te dan tu hamburguesa envuelta en papel, papas rebosando de sal y una lata de refresco al tiempo. La comes rápido antes que se enfríe el queso, las papas las dejas al final porque te gusta disfrutar de las buenas cosas de la vida, de un sorbo acabas con la mitad de la lata de refresco. Al final pagas y te vas satisfecho, era una buena porción de carne, tenías hambre y la hamburguesa te la quitó.
Al otro día vas al otro restaurante, te atiende la dueña del lugar, te saluda efusivamente y llama a su esposo, quien es el cocinero principal del lugar. En el estéreo se escuchan los sonidos pops del momento, lo suficientemente alto para que lo escuches pero lo necesariamente bajo para que no sea una molestia. Como ahora vas acompañado pides un vino y una pizza para comenzar. Después una lasaña y una orden de pan de ajo, todo huele delicioso, tratas de disfrutar de cada momento, desde el sorbo de vino hasta la forma en la que partes la pasta con tu tenedor, la última capa está un poco doradita, justo como te gusta, para terminar pides un postre, pay de limón. Todo estuvo delicioso, desde el ambiente, la compañía, el trato, es más, estás tan satisfecho que no te quieres ir, ya ni siquiera recuerdas que te pusiste un poco impaciente porque tu lasaña tardó un poco en llegar.  Te despides prometiendo volver pronto. Al final no solo disfrutaste una buena comida, sino que la experiencia fue placentera y motivadora.
Pues bueno, el cine gore americano es como el local de hamburguesas, sucio, rápido, grasoso, directo, pero no por eso es malo, sigue satisfaciendo tus necesidades básicas humanas.
Por el otro lado el giallo italiano es como el restaurante de pasta, todo es lujoso, bonito, ostentoso, presumido. Cierto, al final del día terminas igual de satisfecho que con el restaurante de hamburguesas, pero la experiencia es diferente.
Bueno, este ejemplo que puse es muy general, tampoco quiero que piensen que uno es mejor que el otro, son solo diferentes, y en su forma es donde radica esa diferencia.
Suspiria es precisamente esto que les acabo de platicar, es ese restaurante de pasta que luce increíble desde su fachada hasta la presentación de sus platillos, es presumido, reluciente y consciente de todas sus virtudes, por consiguiente no duda en hacer alarde de ellos.
¿De qué va la cinta? Una chica nueva, Suzy Bannion,  llega a una academia de danza justo el día en que un asesinato se comete. Ella fue la última que vio con vida a la víctima del asesinato y cree tener información que delatará al asesino.
Nos encontramos con los elementos clásicos del giallo, un asesinato ha sido cometido y el protagonista tiene pistas del asesino. Durante el transcurso de la cinta veremos como la chica se verá envuelta poco a poco en una vorágine de asesinatos y muerte que solo ella es capaz de detener.
Muchos acusan a Darío Argento de no poner demasiado empeño en su guión, al grado de sacrificarlo en pro de una puesta en escena que marcaría un antes y un después en el cine de género, aunque es cierto que por momentos la historia parece no conducir a nada, la última media hora regresa con mucha fuerza y no dejan de ocurrir cosas frente a la cámara. También hay que recordar que esta película inauguraría la saga mejor conocida como la trilogía de las madres, que daría dos secuelas más, Inferno (1980) y La Terza Madre (2007), creando entre todas una hermosa mitología que sigue inspirando a muchos hasta el día de hoy.
Lo primero que salta a la vista tras ver la cinta pocos minutos es su arriesgado uso de la iluminación, haciendo un uso teatral de los colores, se vale de una paleta de colores en extremo marcada, donde el arco dramático se ve sustentado en tres tonos, rojo, azul y verde, paleta que inspiraría a otro grande del cine, es decir Guillermo del Toro, quien para citar un ejemplo, en su cinta Crimson Peak hace gala de una iluminación que es claramente una referencia a Argento y su cinta. Aunque es cierto que el uso efectista de la iluminación no es propio de Argento (recuerdo mucho una cinta de Mario Bava, 6 mujeres para el asesino, que jugaba mucho con los colores básicos, verde, azul y rojo, para construir su puesta en escena), si hay que reconocer que se apropia del estilo y lo vuelve completamente suyo. Creando con los colores una atmósfera que raya en lo onírico.
Por momentos parece que Argento es consciente de su maestría y no duda en ser presuntuoso, usando cada vez que puede complicados movimientos de cámaras que parecen decir a gritos “mírenme lo bueno que soy al mando de una cámara”, como esos momentos en los que se dedica a hacer paneos por toda la casa usando lente anamórficos que crean una sensación de rareza en el espectador. Y rayos que si lo es. Argento da cátedra de cómo debe funcionar todo el apartado artístico en una película. Desde la manera en que iluminas hasta la forma en que construyes los decorados.
Hablando de decorados, mención aparte son los bellísimos sets que se crearon para la película, haciendo uso de un estilo modernista, nuevamente el director no duda en saturar la pantalla con la mayor cantidad de colores y contrastes, nuevamente, haciendo alarde de su propia maestría.
Por otro lado tenemos las escenas gore y asesinatos, empeñado en estilizar hasta el último frame de su película, Darío Argento nos regala algunos de los asesinatos más bellamente filmados en la historia del cine. Muertes en donde la sangre es de color escarlata brillante, donde una cuchillada en el vientre se ve reforzada por una extrema luz roja justo en el momento y lugar del impacto. Sublime.
Las actuaciones refuerzan en muchos momentos la sensación de ensoñación que embriaga a la cinta, actuaciones poco naturales y en muchos casos escenas sobre actuadas solo sirven para enfatizar en lo bizarro y malsano de la puesta en escena.
Si me lo preguntan, si, esta cinta es una obra de arte, por donde lo veas, y debería de ser tratada de esta forma, pero bueno, ya sabemos los prejuicios que existen sobre el género fantástico, así que ya no diré más.
Y bueno, quiero apuntar que hace poco supe que se está preparando un remake de esta cinta, cosa que me sigue pareciendo absurdo. No es que quiera comparar a Argento con Da Vinci, pero es como si cada 30 años la humanidad se hubiera propuesto crear una nueva Mona Lisa, para las nuevas generaciones, para que la entiendan y así. Sigo pensando que es innecesario, una pérdida de tiempo y de recursos, lamentable, como muchas cosas que se hacen actualmente.
Pero bueno, suspiria es una película sumamente recomendable si usted tiene la paciencia para esperar por un buen plato de lasaña caliente, si tiene prisa y poca paciencia este no es su lugar definitivamente.





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